Si estás aquí, no es casualidad. Estás porque este enfoque resuena contigo, porque buscas una manera distinta de vivir, acompañar o enseñar. Y aquí encontrarás un espacio que también te pertenece.
Soy Priscilla Muñoz Quezada, una mujer profundamente vocacional, que eligió ser matrona hace 17 años no solo como profesión, sino como un camino de vida.
Soy una creadora incansable: proyectos, libros, rituales e ideas brotan de mí porque mi manera de existir es dar forma a lo invisible. Una buscadora espiritual, que transformó miedos y heridas en herramientas de acompañamiento para otras mujeres. Madre y sanadora, que reconoce en sus hijas, en su linaje y en sus pacientes, el espejo donde aprender y crecer.
También soy formadora de matronas y matrones, especializada en simulación clínica, innovación educativa y acompañamiento perinatal humanizado. Mi sello es unir el conocimiento biomédico con una mirada holística, ecosistémica y ancestral, donde la salud mental, la espiritualidad y los rituales tienen tanto valor como la técnica.
Hoy acompaño a mujeres, estudiantes y colegas en un viaje de sanación y conciencia. Creo en una matronería que sea refugio, que dé luz y sostenga procesos de vida, muerte y transformación. Matronescencia nace de esa certeza: somos puente entre lo científico y lo espiritual, entre el dolor y la sanación, entre las mujeres que nos precedieron y las que vendrán.

La misión de Matronescencia es acompañar a mujeres y matronas que se sienten cansadas, con miedo, solas o cargando historias dolorosas, para que puedan convertir esas experiencias en confianza, energía y sentido.
Lo hacemos transformandonos en puente entre ciencia, espiritualidad y sabiduría ancestral, a través de formación, talleres, terapias holísticas y espacios de reflexión, facilitamos herramientas que fortalecen el autocuidado, autoestima, la salud mental y la práctica clínica con sentido, para que cada mujer y cada matrona se reconozca como puente entre la vida, la sanación y el futuro de las nuevas generaciones.

La visión de Matronescencia es un futuro donde ninguna mujer se sienta sola ni desbordada en sus procesos —ya sea embarazo, maternidad o vida personal—, y donde cada experiencia difícil pueda transformarse en fuerza y aprendizaje.
Soñamos con una matronería que abrace: que escuche, cuide y respete, convirtiéndose en un refugio consciente para la vida y la sanación.